lunes, 12 de marzo de 2012

רחל

La oveja perdida, cabeza gacha y los ojos caídos, vuelve con el rebaño. Arrepentida mira como la miran las demás con desprecio. Agradecida se inundan sus ojos cuando el pastor le dedica un amago de caricia. Porque a las ovejas no se las acaricia. Le pregunta con un gesto si logrará perdonar la traición de su más preciada pequeña, de entre todas a la que mejor trató, de entre todas, a la que más quiso, de entre todas, la más celosa, la más peligrosa; y entonces es él quien quien se ve cegado por las lágrimas. Se desmoronó aquello que en el rostro de ella parecía una sonrisa, porque las ovejas no se sonríen, ante su silencio. Y es que él si podía callar, otorgando. Y dicho todo, él echó a andar, después de decirle bajito que aunque caminara entre todas ellas, aún tenía la oportunidad de demostrar que era, para él, y sólo para él, haciendo hincapié en eso, diferente.

viernes, 9 de marzo de 2012

Puede ser

Necesito ver cómo te pierdes en mis ojos. Cómo tu sonrisa y la mía juegan a ser espejo la una de la otra. Tus manos en mi espalda, tus dedos en mi pelo. Necesito que respires aquí, cerca, tentándome con tus labios sin llegar a besarme, para que cuando me aparte me falte el aire de tus suspiros. Perdóname porque huiré. Pero no porque deje de quererte, sino que te querré demasiado.

lunes, 13 de febrero de 2012

Perdonadme

Por si no os echo de menos. Por si no me lamento de haberos perdido por el camino. Por si no lloro cuando me dais la espalda o por si me dais la espalda cuando lloro. Perdonadme por no entender vuestro rencor. Perdonadme si no os llamo cuando os vais, dejándome. Perdonadme si no quiero vuestro perdón y si no pienso disculparme nunca. Perdonadme si no os apoyo en vuestros miedos, perdonadme si no lamento el no ser parte de ellos. Por haber antepuesto quien me quiere a quien me ignora, quien es mi amigo a quien intenta acaparar mi tiempo inútilmente. Perdonadme si en un último esfuerzo lo intento y aún así me trago vuestras mentiras. Perdonadme si no os quiero. Entended que lo he aprendido de vosotras.

jueves, 9 de febrero de 2012

Jueves

Dame la razón por la que sigo detrás de ti. Devuélvemela si eres tú quien la tiene, ayúdame a buscarla si sabes dónde está, vete si es lo que quieres.

martes, 7 de febrero de 2012

Πάντα ρει

Cuatro palabras mal dichas pueden romperlo todo. Y como una alúd, un desprendimiento o una estampida el mundo se cae encima y sigue girando sin atender a esa mano que asoma en dirección al cielo pidiendo ayuda. A lo mejor es que por orgullo la has metido bajo tierra, has cerrado los ojos y esperas pacientemente que un poco de tiempo dejará que la luz pasé entre las grietas. Quizá te la guardas, apretada contra ti en un acto que contra todo pronóstico no tiene nada de heroico y mucho de suicida. Quizá sólo te resignas a que es otro quien ha ganado la batalla, y ni siquiera te molestas en levantar en la mano la bandera blanca porque bajo la presión de haberte quedado sola ya sabes que has perdido toda la guerra.