miércoles, 7 de octubre de 2015
Quiero otra oportunidad, quedarme a dormir. Despetarme confusa y enredada. Sentirme viva.
Quiero emborracharme y bailar. Que llegue ese punto de la noche donde me da igual ir al baño sola, perder a todo el mundo. Mirarme al espejo mientras me subo las medias, probablemente ya rotas. Esa media sonrisa de saberse a una misma afectada, pero libre. Moverse como loca, pero estar tranquila. Quiero ir a ver las estrellas. Sentarme en el capó con la manta. Quizá dormir mientras conduces. O cantar a gritos, aunque siempre acabas poniendo esa emisora de mierda.
Uno es poderoso cuando tiene la posibilidad de hacer daño a alguien, pero es invencible cuando tiene el poder de que nadie le haga daño a él.
Quiero emborracharme y bailar. Que llegue ese punto de la noche donde me da igual ir al baño sola, perder a todo el mundo. Mirarme al espejo mientras me subo las medias, probablemente ya rotas. Esa media sonrisa de saberse a una misma afectada, pero libre. Moverse como loca, pero estar tranquila. Quiero ir a ver las estrellas. Sentarme en el capó con la manta. Quizá dormir mientras conduces. O cantar a gritos, aunque siempre acabas poniendo esa emisora de mierda.
Uno es poderoso cuando tiene la posibilidad de hacer daño a alguien, pero es invencible cuando tiene el poder de que nadie le haga daño a él.
domingo, 4 de octubre de 2015
A lo mejor lo que esperas, está justo delante
"Rompí a llorar. Me encanta esa expresión. No se dice rompí a comer o rompí a caminar. Rompes a llorar o a reír. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos."
Albert Espinosa
Albert Espinosa
martes, 22 de septiembre de 2015
¿Por qué estoy haciendo esto? Todos estos sacrificios a cuénto de qué. ¿Y si no es poner la casa en otro lugar sino vivir en un lugar hasta cansarnos?
¿Y si solo soy capaz de ser feliz cuando estoy lejos?
¿Nunca has tenido la sensación de que perder a alguien sea la única forma de encontrarte a ti mismo?
miércoles, 16 de septiembre de 2015
viernes, 11 de septiembre de 2015
martes, 8 de septiembre de 2015
¿Cuántas veces?
Y es que las cosas no pueden volver a ser igual cuando todos somos completamente diferentes. Dice que la gente no cambia tan rápido, pero se equivoca. He vivido cosas maravillosas. He escuchado palabras que harían temblar a la persona más fría, y he visto como prácticamente personas desconocidas me quitaban las lágrimas, a veces de pura alegría porque no podía gestionar tanta felicidad. Y eso te cambia. He visto cosas tan grandes que he tenido la suerte de aprender lo pequeña que es mi vida. Lo insignificante que es cada día en comparación con las cosas que pasan ahí fuera, y que a veces nos quedamos en casa abrazando nuestros miedos y nuestra negatividad, que nos las perdemos. Soy tan afortunada por la vida que tengo, por amanecer cada día donde lo hago, por estar sana, por viajar. Sólo de pensarlo se me eriza la piel, y es por eso que ya no me importa si no podemos acabar una película. Porque creo que es mejor dar gracias por tener alguien con quien interrumpirla.
Pero también puedo ver las cosas de otra forma. Y me han dado y he dado besos suficientes en mis pocas primaveras como para sentir cuando no son bien recibidos. A mí me encantan los besos. Y me encanta(ba)n los tuyos. Recuerdo con cariño cada uno de todos aquellos amaneceres con besos. Vivan.
Pero no es eso lo que tu extrañas. Y yo siento que soy más que un pedazo de carne distribuida de esa forma aleatoria y afortunada que te inspira enormes ganas de follar.
Quizá es la hora de ser esa fría zorra indiferente de la que todos se enamoran. Durante unas semanas fingí ser esa. Era otro país, otra ciudad, donde nadie sabía nada. Y sin embargo conocí a alguien que me miró, y me dijo tu no eres esa. A ti te han hecho daño, pero tú no eres esa.
Ya no tengo nada más que pedirle a la vida, salvo encontrar a alguien que me dé ganas de bailar esto. Y que no me parta el corazón, requisito indispensable.
Pero también puedo ver las cosas de otra forma. Y me han dado y he dado besos suficientes en mis pocas primaveras como para sentir cuando no son bien recibidos. A mí me encantan los besos. Y me encanta(ba)n los tuyos. Recuerdo con cariño cada uno de todos aquellos amaneceres con besos. Vivan.
Pero no es eso lo que tu extrañas. Y yo siento que soy más que un pedazo de carne distribuida de esa forma aleatoria y afortunada que te inspira enormes ganas de follar.
Quizá es la hora de ser esa fría zorra indiferente de la que todos se enamoran. Durante unas semanas fingí ser esa. Era otro país, otra ciudad, donde nadie sabía nada. Y sin embargo conocí a alguien que me miró, y me dijo tu no eres esa. A ti te han hecho daño, pero tú no eres esa.
Ya no tengo nada más que pedirle a la vida, salvo encontrar a alguien que me dé ganas de bailar esto. Y que no me parta el corazón, requisito indispensable.
martes, 1 de septiembre de 2015
Llévame a Granada, paremos en Sevilla
5 semanas después, en mis últimos tres días cada vez que pienso en volver me tengo que dar la vuelta para que no se me vean los ojos. Son las únicas lágrimas que he gastado aquí, y las de las despedidas. Y las de la llegada, que como todo lo que vale la pena en la vida, no fue fácil. Daría todo lo que tengo y conseguiría lo que no por quedarme aquí más tiempo. Me quedan miles de kilómetros que recorrer, pero no es eso. Tengo amigos maravillosos, pero tampoco es eso. Es que estoy cambiando, estoy cambiada. Quiero quedarme porque me hace bien. Porque soy mejor, porque me siento mejor. Viajar me da la vida, me hace mejor persona. Me da confianza y ganas de vivir. Alegría para meses, esperanza, fuerzas. Viajar me cura las heridas, y no quiero volver porque no todas están cerradas.
jueves, 13 de agosto de 2015
Trátalos mal, y vendrán
Los amigos de verdad son aquellos que no dejan de hablarte cuando dejan de verte todos los días. Que ven algo y se acuerdan de ti, que llaman. Que no te hacen sentir una molestia, y que sientes que puedes molestar a cualquier hora del día con cualquier cosa. No son aquellos que te llaman cuando necesitan algo o prometen cosas para luego dejar el tiempo pasar, que se las lleve.
Y aun así, no se por qué, a veces la gente prefiere a la persona que les ignora que a la persona que se queda sin dormir por no dejarles solos. Somos una auténtica mierda.
Y aun así, no se por qué, a veces la gente prefiere a la persona que les ignora que a la persona que se queda sin dormir por no dejarles solos. Somos una auténtica mierda.
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