Más días así, por favor. Nada se siente tan bien como querer todo lo que tienes, y que te quieran como quieres.
Hacía siglos que no me iba a dormir sintiéndome tan afortunada por todo lo que tengo, y todo lo que queda por cumplir.
jueves, 30 de octubre de 2014
viernes, 24 de octubre de 2014
Valiente
Que las palabras digan lo mismo que los gestos se ha vuelto todo un reto: Mi vida gira en torno a ti, pero...
Hace tiempo una de las personitas que me ha visto y me ha hecho crecer me partió el alma diciendo 'La que yo conocía lo haría'. Soy tan cobarde que hoy después de preguntar si era momento de llamar me he echado atrás, diciendo que no era nada. Ahora me muero por un abrazo de buenas noches al otro lado de la línea. Todos tenemos alguna amiga, algún familiar, algún amigo a quien podemos llamar de madrugada, pero a veces no tenemos el valor suficiente de hacerlo. No queremos que nos digan lo que no nos gusta oír; que el error es nuestro, que las soluciones no son fáciles, que lo dejemos ir o incluso que nos vayamos nosotros. Que tenemos que cambiar es lo que más quema, porque es como reconocer que llevamos todo este rato equivocándonos. Ahora, lo que crucifica al final es que te digan que no puedes hacer nada, que te resignes. Eso corta el aire como un cuchillo. Sin piedad.
Cómo necesitamos tanta sinceridad. La única persona sobre la faz de la tierra capaz de limpiar las lágrimas sin ponerte una mano en la cara, con simples palabras. Y no me atrevo a llamar. Para decir, ¿qué? Buenas noches, tenías razón, ¿me mandas un abrazo?
No, hoy no. Pronto habrá mejores noticias para interrumpir un sueño, y si no las hay, se fabrican de ilusión. Quizá sí que hay que resignarse, pero no de brazos cruzados. Todo el mundo debería saber cuando arar el campo.
QUÉ PAZ VERLO TAN CLARO. BUENAS NOCHES.
Hace tiempo una de las personitas que me ha visto y me ha hecho crecer me partió el alma diciendo 'La que yo conocía lo haría'. Soy tan cobarde que hoy después de preguntar si era momento de llamar me he echado atrás, diciendo que no era nada. Ahora me muero por un abrazo de buenas noches al otro lado de la línea. Todos tenemos alguna amiga, algún familiar, algún amigo a quien podemos llamar de madrugada, pero a veces no tenemos el valor suficiente de hacerlo. No queremos que nos digan lo que no nos gusta oír; que el error es nuestro, que las soluciones no son fáciles, que lo dejemos ir o incluso que nos vayamos nosotros. Que tenemos que cambiar es lo que más quema, porque es como reconocer que llevamos todo este rato equivocándonos. Ahora, lo que crucifica al final es que te digan que no puedes hacer nada, que te resignes. Eso corta el aire como un cuchillo. Sin piedad.
Cómo necesitamos tanta sinceridad. La única persona sobre la faz de la tierra capaz de limpiar las lágrimas sin ponerte una mano en la cara, con simples palabras. Y no me atrevo a llamar. Para decir, ¿qué? Buenas noches, tenías razón, ¿me mandas un abrazo?
No, hoy no. Pronto habrá mejores noticias para interrumpir un sueño, y si no las hay, se fabrican de ilusión. Quizá sí que hay que resignarse, pero no de brazos cruzados. Todo el mundo debería saber cuando arar el campo.
QUÉ PAZ VERLO TAN CLARO. BUENAS NOCHES.
martes, 21 de octubre de 2014
Un amor que inspire así en lugar de uno al que molestar
"Ahora traes la lluvia, y aunque ya no tenga edad me desvisto en la tormenta; grito tu nombre en la calle. Ahora que te encuentro todo se vuelve verdad, se derrumban los palacios y traes verde a sus solares. Haces que este otoño ilumine mis mañanas y haga callar al reloj del vientre del cocodrilo. Traes un corazón para cada hombre de hojalata, ahora cambias mis razones y me vistes de domingo. Y me vistes de domingo."
martes, 14 de octubre de 2014
Multitud
Me pregunto si soy la última a quien das las buenas noches. Si te da un vuelco el corazón cuando ves un mensaje suyo y desde hace cuanto que no sientes eso por mí. Me pregunto si vas a dejar que se salga de control o si ya lo ha hecho; y en qué momento. Y si es tarde. Y me pregunto cuántas cosas no sé y cuánto tiempo hacía que a mí no me mirabas así. Todo el mundo merece que le miren así alguna vez, pero no a todos nos ocurre al mismo tiempo.
viernes, 3 de octubre de 2014
¿Cómo?
Con un máster en hacer mal lo que creo que está bien, en intentarlo, en buscar una respuesta que no sea la misma indecisión que la mía, y un diploma en emocionarme en el transporte público. ¿Cómo sabe uno cuándo ha tocado fondo y cómo sabe uno cuándo se va a pasar? Ojalá pudiéramos enseñar el alma por dentro para que vean cuánto duele, dónde se ha roto, cómo quema...y que te puedan curar.
Vivir es la mayor aventura de mi vida y me la estoy perdiendo porque no sé amar.
Vivir es la mayor aventura de mi vida y me la estoy perdiendo porque no sé amar.
martes, 16 de septiembre de 2014
Gracias, gracias, gracias
La única persona que me dice la verdad cuando me equivoco, que no me dice si valgo cuando no es cierto y que sabe cuando tiene que decir que puedo cuando a mí se me olvida. La verdad de todo y aún así no juzga. Bendita amistad.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
martes, 9 de septiembre de 2014
Ya no hay razones
'Durará como lo cuides y lo cuidarás como lo quieras'.
Si en las malas no estás. Si te das la vuelta antes que reconocer que te has equivocado. Si esperas que me arrastre incluso cuando no he hecho nada malo, incluso cuando es al revés. Entonces no hay razones para seguir. No me queda nada.
Lo he dado todo y aún así no ha sido suficiente. Dejar que se muera no es tan difícil, lo difícil es cuidar por dos una relación muerta.
Hipocresía, mentiras, desconfianza y rencor. Jamás un lo siento. Y aún cuando lea estas palabras seguirá sin pararse a pensar un momento que si yo me siento así puede que sea él quien se haya equivocado. ¿Por qué coño no sé irme, cuando sé que no hay nadie que vaya a pedime que me quede, joder?
Si en las malas no estás. Si te das la vuelta antes que reconocer que te has equivocado. Si esperas que me arrastre incluso cuando no he hecho nada malo, incluso cuando es al revés. Entonces no hay razones para seguir. No me queda nada.
Lo he dado todo y aún así no ha sido suficiente. Dejar que se muera no es tan difícil, lo difícil es cuidar por dos una relación muerta.
Hipocresía, mentiras, desconfianza y rencor. Jamás un lo siento. Y aún cuando lea estas palabras seguirá sin pararse a pensar un momento que si yo me siento así puede que sea él quien se haya equivocado. ¿Por qué coño no sé irme, cuando sé que no hay nadie que vaya a pedime que me quede, joder?
miércoles, 3 de septiembre de 2014
23 septiembre
No quiero que el verano se lleve nada, aunque conozco lo suficiente como para saber que si llega vacío el otoño, incumpliendo promesas desde el primer día se habrá demostrado que no hay estadísticas que se puedan maquillar, ni argumentos que se puedan inventar sobre lo falsamente equitativo que es este trato.
Lo bueno de estar mucho tiempo en un sitio es que lo conviertes en una casa. Una casa te permite caminar desnudo, en cuerpo y en alma...especialmente si tu casa es otro ser. Una casa te refugia, te protege, te da calor. Siempre puedes volver a casa.
Es estúpido el valor que le estoy dando a un objeto. Y ya no hablo de la casa. A veces hacemos que las cosas, caras, baratas, grandes o pequeñas tengan enormes significados. ¡Y así nos duele cuando las perdemos! ¡O cuando no llegan! Por eso sé lo tonto que será interpretarlo como una ausencia, pero qué quieres que te diga. Es un capricho, los caprichos acaban siendo importantes.
En definitiva. Estoy bien, me siento bien. Y como no sé qué hacer, soy tan sencilla de dejar que la decisión la tome una promesa, que si vence, será incumplida. Y nadie tiene que decirme lo tonto que es, y tampoco necesito que nadie me explique que si efectivamente no se cumple no tiene que ser directamente por una dejadez y una despreocupación totales. Pero sé, y es lo que me vale, que hoy estoy bien, que quiero estar así, que eso es importante para mí, que me lo prometieron, y que las cosas significan ÚNICAMENTE lo que nosotros creemos que significan, y nadie opina o debe opinar sobre eso. Y por eso, he marcado en el calendario el 23, casi con deseo de que llegue el otoño.
Lo bueno de estar mucho tiempo en un sitio es que lo conviertes en una casa. Una casa te permite caminar desnudo, en cuerpo y en alma...especialmente si tu casa es otro ser. Una casa te refugia, te protege, te da calor. Siempre puedes volver a casa.
Es estúpido el valor que le estoy dando a un objeto. Y ya no hablo de la casa. A veces hacemos que las cosas, caras, baratas, grandes o pequeñas tengan enormes significados. ¡Y así nos duele cuando las perdemos! ¡O cuando no llegan! Por eso sé lo tonto que será interpretarlo como una ausencia, pero qué quieres que te diga. Es un capricho, los caprichos acaban siendo importantes.
En definitiva. Estoy bien, me siento bien. Y como no sé qué hacer, soy tan sencilla de dejar que la decisión la tome una promesa, que si vence, será incumplida. Y nadie tiene que decirme lo tonto que es, y tampoco necesito que nadie me explique que si efectivamente no se cumple no tiene que ser directamente por una dejadez y una despreocupación totales. Pero sé, y es lo que me vale, que hoy estoy bien, que quiero estar así, que eso es importante para mí, que me lo prometieron, y que las cosas significan ÚNICAMENTE lo que nosotros creemos que significan, y nadie opina o debe opinar sobre eso. Y por eso, he marcado en el calendario el 23, casi con deseo de que llegue el otoño.
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