jueves, 18 de junio de 2015

Volví como un preso de permiso, pero con inmensas ganas de contar lo que hay ahí fuera.

Necesito volver. Como un adicto, no paro de soñar con esa playa. El atardecer más bonito que he caminado nunca.

A veces somos felices, y necesitamos poner la cabeza en el hombro de alguien. O quizá sea el acurrucarnos lo que nos haga felices.

jueves, 11 de junio de 2015

Tormenta

No quiero dormirme porque me encanta la tormenta. Me da miedo despertarme y que se haya pasado. Yo hace cinco meses me acostaba con el maquillaje, y era el amor de la vida de alguien.

Lo mejor de no tener nada que perder es tener todo que ganar. Y cualquier cosa que pasa es buena, y todas esas oportunidades. Ahí fuera. Seguiría caminando por esa playa durante toda mi vida, y de verdad, lo juro, jamás me arrepentiría.

sábado, 6 de junio de 2015

The biggest loser

Yo no se si fue la distancia o el mar. O esa forma de mirarme. El caso es que estaba tan cerca de que me quitaran los puntos. De la que cogí color se me difuminaba la herida. Podría haber caminado mil horas más, toda una vida. Tú dormías. Sentía como se me borraba la sonrisa en el tren de vuelta.

Porque creía que nada me ablandaría y como la arcilla, un par de lágrimas me hicieron barro. Y aquí estoy otra vez, igual de perdida. Mientras tantea todos los cabos con los que jugar a la vez, yo sólo soy uno de los cables de colores de la bomba. Por pisar seguro dejar que yo me ahogue. Y cada día aprieta más fuerte esta soga invisible porque recuerdo cuando dije lo cansada que estaba de esta tierra de nadie y la única preocupación es si tenía un pie en terreno con nombre. Nos llevaremos los putos celos a la tumba.

Ahora tengo otro número de la suerte. Uno que cambia cada día y que luego se convertirá en otra cuenta regresiva. Tengo tantas ganas de irme y tanto miedo de volver. 

Sigo sin saber quién fue, o la distancia. O el mar. Tú dormías.

domingo, 24 de mayo de 2015

Con todas mis primaveras

El año más completo de todos se acabó. El año que más he llorado y más he reído. Que he conocido gente maravillosa, que he perdido gente que amé. Que me enseñó hasta donde puedo llegar sola, y acompañada. Que se sale de todo. Que tienes que decir lo que sientes, siempre, porque cualquier día cualquiera desaparece. Que no se pueden tener deudas, y no hablo de dinero. Que basta con preguntarse qué es lo peor que puede pasar para no tener miedo. Y que confiar es el acto más valiente.

La persona que me llamó en el primer minuto del nuevo año no llamó esta vez.

Lo primero que he tenido ha sido un abrazo de grupo que sorprendentemente no me ha hecho llorar, aunque sentía una felicidad como ninguna. Y un proyecto. Y tres viajes. Y retos. Y un futuro que, aunque incierto, no me asusta. Y personas que aparecen, y aunque no se queden, marcan sin doler.


jueves, 21 de mayo de 2015

Y la voz, que hasta en la voz se notaba distinta

No voy a darle la llave a alguien para que de nuevo otra persona tenga el poder de hacerme eso. No estoy preparada. Pero vive Dios que las locuras hay que hacerlas si la oportunidad se presenta y que si el viento sopla, la vela se coloca aunque nos empuje en dirección contraria porque no tenemos la vida para estar esperando en el mar. Y hablando de mar...

El mar me cura la herida.

jueves, 14 de mayo de 2015

Adìo

Que triste que las cosas tengan se ser así. Poner un candado a todo. Pero, bueno. Espero que de verdad pueda ser esto lo último que leas de mí, en este sentido. Espero que a mí no desees escupirme a la cara. Espero que recuerdes que intenté que tuvieras el mejor día de tu vida. Espero que recuerdes cúando no me dejabas quitar la mano hasta que te dormías. Espero que recuerdes cuando hacíamos buen equipo, porque está claro que ya no.

Espero que esto sea una perreta infantil. Un corto contigo. Un no te necesito. Espero que no me eches de menos. De corazón. Espero que algún día pueda usar el libro. Espero que algún día mires detrás de ese cuadro, la esquina inferior derecha. La nota en rosa fosforito de tu agenda que ahora quieres arrancar. Todo eso estaba pensado para ahora. Y ahora siento que no va a valer de nada.

Ojalá no nos hubiéramos hecho tanto, y es que ha llegado un punto que si no hubiera preguntado por eso, hubiera salido otra cosa. Porque no es lo que pasa, sino lo que somos.