A veces las personas somos cruelmente injustas con nosotras mismas. Y si alguien nos hace daño seguimos ahí esperando una palabra suya como un perro busca una caricia sin separarse de los pies de su amo.
Todos deberíamos ser capaces de decirle al reflejo del espejo: "No te quiere, pero tú a ti sí."
sábado, 20 de abril de 2013
Búscate
viernes, 25 de enero de 2013
Mira el mar, como me llama
Y a veces, cuando la única solución es echar a correr, sacar un billete solo de ida o echar hasta la última gota de gasolina, no puedes. Y aunque buscas tú rincón entre toda la gente, siempre hay alguien dispuesto a entrar en tu burbuja sin llamar antes, a cogerte como a un crío en medio de una perreta y sacarte de ella. Sin embargo, entender a otra persona está en uno mismo, no en ningún manual...y a cuánta gente se le olvida.
sábado, 12 de enero de 2013
jueves, 27 de diciembre de 2012
A dos grados
Yo pasé con el coche. Inevitablemente siempre aparto la vista de la carretera para ver si estás sentado. A veces te encuentro. Como hoy. En un banco, en ese banco. Llevas un gorro que yo te regalé, al menos sé que te gustaba. Sin embargo, ese que estaba ahí, esperando con la cabeza gacha a alguien o huyendo de todo, no lo sé, no era el tipo al que regalé un gorro para que no se pusiera el mío, simplemente es alguien sentado en un banco dejando pasar el tiempo a dos grados. Justo conseguí enderezar el volante antes de que las lágrimas me impidieran ver, siempre pensando si tu sonrisa se ha ido para siempre o si sólo se marcha por tercera vez.
martes, 11 de diciembre de 2012
Suerte
¿Sabes? Yo he sido como tú. He hecho lo que he querido y no me ha importado nadie. A veces sospechaba que debía sentirme mal, pero no perdía demasiado el tiempo. Pero un día encuentras a alguien que te cambia la vida, que te enseña a ser tú sin medir cada palabra que dice ni cada cosa que hace. Y te hace feliz. Y aún así sigues siendo víctima de esa frialdad que te caracteriza, haciendo daño a todo lo que se cruza en tu camino y lo pierdes. Y de alguna manera, que no es sino pasando por todo lo que le has hecho pasar a los demás te desprendes de esa crueldad en la que te escudas y aprendes, sin dejar de ser tú, a no hacer más de lo que no quieres que te hagan.
Yo no soy nadie, y no me importa. Soy un nombre más en una lista, pero eso da igual. No puedo ser amiga tuya porque sé lo que haces con la gente, yo también lo hice. Y sólo puedo desearte que encuentres alguien a quien destroces de tal manera que te destruyas a ti mismo como eres ahora. Y aprendas a tratar a aquellos a los que les importas con un mínimo de respeto, como fines, y no como medios.
Suerte.
viernes, 7 de diciembre de 2012
Singing blues has been getting old
"Me escribió: "Me alegro de haberte conocido." Y ya está."
Ya lo he escrito. Y ya está.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Abril aún me escuece
Hoy no estoy triste, ni enfadada, ni tengo quejas. Tengo la sonrisa con la que me has dejado y la sensación de que si Dios existiese apenas podría empezar a comprender cómo te echo de menos. Joder, ¡cómo te echo de menos!
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Buenas noches
Todas esas brillantes y malditas frases que se nos ocurren después de una discusión perdida deberían ser ilegales. Van a juego con la rabia que te hace revolverte contra ti mismo cuando repasas y te das cuenta de que no has dicho ni un cuarto de las verdades que tenías preparadas. Como si le hubieras puesto el silenciador al arma. Alguno de los síntomas de los que crónicamente escondemos todo lo malo debajo de la alfombra...pero cuando alguien pisa muy fuerte, el polvo se escapa por los bordes, alguien levanta una esquina, y ahí hay kilos de rencor y malas pulgas, de reproches y pequeñas mentiras que saltan por los aires y al final...no dices nada, todo vuelve debajo de la alfombra y lo poco que ha salido se mete rápido y mal. Y estas son mis "buenas noches".
No desconfío en vano
Hay cosas mejores que hacer con una persona que jugar al tira y afloja. ¿Las lecciones de paciencia a las que falté me las vas a dar tú en un curso intensivo? Porque tengo tan poca que a este paso soltaré la cuerda de la que me doy media vuelta y me marcho. Para cuando te levantes del suelo estaré muy lejos. Cerca, pero lejos; esa si que es una lección jodida de aprender.