De esta vida nómada de la que solo he conocido las mieles podría poco más que decir que es la mía.
De los juegos podría decir que es como el amor: necesitas un buen compañero, o una buena mano.
Y de esto, que la distancia no la ponen los mapas. Los kilómetros son historia si se trata de prioridades, son años luz aunque se trate de cruzar un jardín.
Quiero una vida, solo una. Pero bien vivida.
Fuera ya de palabras recargadas de significado estaba pensando como hoy he oído a una persona dispuesta a dejar sus sueños por amor. En realidad a lo mejor no es dejarlos, sino crear unos nuevos, con otra persona. He estado un rato en silencio, viendo como otros la animaban, porque algunas oportunidades no pasan dos veces.
Yo, que vivo entre el romanticismo más patético y la independencia más desalmada, no dejaba de pensar en aquella frase: "Las oportunidades marcan nuestra vida, incluso las que dejamos pasar."
Enhorabuena si encuentras alguien con quien crear sueños, suerte buscando a alguien que no te los destruya.
sábado, 12 de marzo de 2016
domingo, 21 de febrero de 2016
Cuando me pilla llorando y me obliga a mirarle
Creo que nadie me ha querido nunca así.
Y me mata nunca disfrutar de nada demasiado por estar siempre mirando el reloj, porque nunca nada va a durar lo suficiente como para que me olvide de que a toda cenicienta le llegan las doce.
Prefiero no dormir contigo a dormir sola.
Y todos los domingos que te marchas tengo esa sensación. Como una enfermedad que mejora, pero al final, siempre recaigo. Cuando la enfermedad y la cura son lo mismo.
Un vacío que nunca acaba de llenarse. Ni cuando estás. Porque sigo sintiendo como vuelves a irte. Y pienso que aguantaré hasta el final, sólo por saber como se siente. Cuando vengas y ya no vuelvas a irte.
Y me mata nunca disfrutar de nada demasiado por estar siempre mirando el reloj, porque nunca nada va a durar lo suficiente como para que me olvide de que a toda cenicienta le llegan las doce.
Prefiero no dormir contigo a dormir sola.
Y todos los domingos que te marchas tengo esa sensación. Como una enfermedad que mejora, pero al final, siempre recaigo. Cuando la enfermedad y la cura son lo mismo.
Un vacío que nunca acaba de llenarse. Ni cuando estás. Porque sigo sintiendo como vuelves a irte. Y pienso que aguantaré hasta el final, sólo por saber como se siente. Cuando vengas y ya no vuelvas a irte.
miércoles, 10 de febrero de 2016
Hay días que, y sin ser jueves, no tengo fuerzas ni para rendirme
Te vas a perder todos los momentos importantes de mi vida. Te perdiste mi primera graduación, y no podrás venir a la segunda. Te perderás las despedidas en el aeropuerto, te perderás los abrazos, las lágrimas. Te perderás los reencuentros, la felicidad del regreso, te perderás cómo saltaría encima de ti. Te perderás mis discursos, mis notas, mis progresos, mis decisiones de futuro, los nervios de las entrevistas. Los triunfos, los ascensos. Me fallarás cuando me haga daño, cuando fracase, cuando me pierda, cuando tenga miedo de montarme al avión. No estarás. Cuando alguien que quiero se vaya, cuando me enferme. No estarás cuando necesite salir, cuando quiera que me arropen, un abrazo de buenas noches. No podrás aparecer con mi comida favorita, no podrás llevarme al cine esa misma noche. No iremos a cenar un día cualquiera. No celebraremos ningún cumpleaños. No sabrás si las cosas van bien si yo no te lo cuento. Me teñiré el pelo y pasarán semanas hasta que te des cuenta. Nunca sabrás de verdad quienes son mis amigos, porque jamás tendrás tiempo de conocerlos. Nunca podremos hacer planes. Nunca tendremos un perro que se llame Gachas.
martes, 9 de febrero de 2016
jueves, 4 de febrero de 2016
Me siento sola
¿Qué le tiene que pasar a una madre en la cabeza para oir llorar a su hijo descorazonadamente y no sentir nada?
domingo, 31 de enero de 2016
Mi alma invicta
"Más allá de la noche que me cubre negra como el abismo insondable, doy gracias a los dioses que pudieran existir por mi alma invicta. – En las azarosas garras de las circunstancias nunca me he lamentado ni he pestañeado. – Sometido a los golpes del destino mi cabeza está ensangrentada, pero erguida. – Más allá de este lugar de cólera y lágrimas donde yace el Horror de la Sombra, la amenaza de los años me encuentra, y me encontrará, sin miedo. – No importa cuán estrecho sea el portal, cuan cargada de castigos la sentencia, soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma".
Felicidades
Las oportunidades marcan nuestra vida, incluso las que dejamos pasar.
Aqui "incluso" debería cambiarse por "especialmente". Tú te rendiste en nosotros hace exactamente un año. Y estuve muchísimos meses pensando eso. Días llamándote cobarde en mis adentros, con las palmas sangrando por seguir jugando al tira y afloja contigo, sin darme cuenta de que si soltaba, perdía el juego, pero recuperaba mi vida.
Ahora estoy bien, pero a veces siento que no podré perdonar todo. He pasado por tantos ojos, han pasado tantas cosas buenas que me han abofeteado por contraste con todo aquello. He sido tratada bien, con la única pega de que eso me evidenciaba que no todo fue culpa mía. Confío ciegamente, lo que me demuestra que soy como me pintabas.
Todos los días doy gracias por estar donde estoy pero muchos días lamento todo lo que hubo que pasar porque aunque todo se cura, las personas nos forjamos de experiencias, y las cicatrices quedan para siempre.
Te deseo lo mejor. Que quieras y te quieran.
viernes, 29 de enero de 2016
Me molesta cuando respiras
Me fascina y me preocupa cómo las personas podemos estar absolutamente seguras de algo y al día siguiente, no. Todos nos hemos repetido varias veces "Esta vez sí que sí" y luego no. Sólo la idea de que la muerte sea la única certeza absoluta me asusta, porque significa no sólo que no podemos confiar en nadie, sino que ni siquiera podemos confiar en nosotros mismos.
miércoles, 20 de enero de 2016
Vales oro
Las personas nos educamos unas a otras, durante toda nuestra vida. Las personas pueden aportarnos cosas buenas, o malas. Incluso llevarse parte de lo bueno.
Una persona puede convertirte en la mejor versión de ti mismo. Puede creer en ti, puede mirarte con unos ojos que reflejan la más pura admiración. Pueden perdonarte, sentarse a tu lado durante meses a curarte las heridas, y no pedir nada a cambio. Alimentarse de tu felicidad únicamente. Y entonces, inevitablemente, ocurre que el círculo se cierra. Y vive Dios que no hay nada en esta vida como sentirse amado, por alguien que tiene el alma más bonita que he visto jamás.
Y luego hay gente que te vacía. Que te hace pobre. Que te roba el aliento varias veces al día, que te da pesadillas, que te da insomnio. Que no te hace sentir amado, sino esclavo del miedo a quedarte solo. Y lo malo es que te pierdes, y nunca vuelves a ser el mismo. Porque lo das todo para tener algo que nunca va a ser tuyo. Lo das todo para tener a alguien que nunca te ha mirado con esa admiración, y lo das todo por alguien y te quedas sin nada.
Lo bueno es que, al final, te reconstruyes y te reconstruyen de nuevo. Y primero pasan cosas que te destrozan y luego agradeces cada una de ellas por ponerte en el lugar de ahora.
Estamos vivos.
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