jueves, 27 de diciembre de 2012

A dos grados

Yo pasé con el coche. Inevitablemente siempre aparto la vista de la carretera para ver si estás sentado. A veces te encuentro. Como hoy. En un banco, en ese banco. Llevas un gorro que yo te regalé, al menos sé que te gustaba. Sin embargo, ese que estaba ahí, esperando con la cabeza gacha a alguien o huyendo de todo, no lo sé, no era el tipo al que regalé un gorro para que no se pusiera el mío, simplemente es alguien sentado en un banco dejando pasar el tiempo a dos grados. Justo conseguí enderezar el volante antes de que las lágrimas me impidieran ver, siempre pensando si tu sonrisa se ha ido para siempre o si sólo se marcha por tercera vez.

martes, 11 de diciembre de 2012

Suerte

¿Sabes? Yo he sido como tú. He hecho lo que he querido y no me ha importado nadie. A veces sospechaba que debía sentirme mal, pero no perdía demasiado el tiempo. Pero un día encuentras a alguien que te cambia la vida, que te enseña a ser tú sin medir cada palabra que dice ni cada cosa que hace. Y te hace feliz. Y aún así sigues siendo víctima de esa frialdad que te caracteriza, haciendo daño a todo lo que se cruza en tu camino y lo pierdes. Y de alguna manera, que no es sino pasando por todo lo que le has hecho pasar a los demás te desprendes de esa crueldad en la que te escudas y aprendes, sin dejar de ser tú, a no hacer más de lo que no quieres que te hagan.
Yo no soy nadie, y no me importa. Soy un nombre más en una lista, pero eso da igual. No puedo ser amiga tuya porque sé lo que haces con la gente, yo también lo hice. Y sólo puedo desearte que encuentres alguien a quien destroces de tal manera que te destruyas a ti mismo como eres ahora. Y aprendas a tratar a aquellos a los que les importas con un mínimo de respeto, como fines, y no como medios.
Suerte.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Singing blues has been getting old

Quisiera poder echar de menos algo pero no sé engañarme tanto. Quisiera creer que no me beneficia, pero sé que sí. Quisiera pensar que hubo algo que no fue mentira, pero eso requiere de mucha inocencia. Quisiera sentirme culpable, pero solo me siento orgullosa.
"Me escribió: "Me alegro de haberte conocido." Y ya está."
Ya lo he escrito. Y ya está.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Abril aún me escuece

Hoy no estoy triste, ni enfadada, ni tengo quejas. Tengo la sonrisa con la que me has dejado y la sensación de que si Dios existiese apenas podría empezar a comprender cómo te echo de menos. Joder, ¡cómo te echo de menos!

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Buenas noches

Todas esas brillantes y malditas frases que se nos ocurren después de una discusión perdida deberían ser ilegales. Van a juego con la rabia que te hace revolverte contra ti mismo cuando repasas y te das cuenta de que no has dicho ni un cuarto de las verdades que tenías preparadas. Como si le hubieras puesto el silenciador al arma. Alguno de los síntomas de los que crónicamente escondemos todo lo malo debajo de la alfombra...pero cuando alguien pisa muy fuerte, el polvo se escapa por los bordes, alguien levanta una esquina, y ahí hay kilos de rencor y malas pulgas, de reproches y pequeñas mentiras que saltan por los aires y al final...no dices nada, todo vuelve debajo de la alfombra y lo poco que ha salido se mete rápido y mal. Y estas son mis "buenas noches".

No desconfío en vano

Hay cosas mejores que hacer con una persona que jugar al tira y afloja. ¿Las lecciones de paciencia a las que falté me las vas a dar tú en un curso intensivo? Porque tengo tan poca que a este paso soltaré la cuerda de la que me doy media vuelta y me marcho. Para cuando te levantes del suelo estaré muy lejos. Cerca, pero lejos; esa si que es una lección jodida de aprender.

martes, 13 de noviembre de 2012

Uno puede volverse adicto a cierto tipo de tristeza.

No tiene que ver con las lágrimas, es mucho más dulce, como una caricia con la mano helada. Es cruel, porque está todo ahí, y sin embargo por más que te sacudes no sale esa sensación de melancolía. Cualquier vidrio es bueno para contemplar fuera como si se tratase de una gran vista que se limita a todo lo que da vueltas sin solución por tu cabeza. Y para colmo, como si andar a oscuras y con una sonrisa que no es tuya no pareciera suficiente, haces el macuto y ya te aparecen con el billete de vuelta, con los días contados, con las fronteras puestas, con los techos bajos, con las puertas cerradas y con cantidad de planes deshechados, porque, ¿total, qué importa? Apenas nada. Y como no me apetece perder nada, de eso que alguna vez ya he perdido, echo a andar intentando no fijarme en si tus huellas van por el mismo camino. Uno puede volverse adicto a cierto tipo de tristeza, esa que vive en la gran duda entre "dejarlo" o "intentarlo un poco más".

domingo, 21 de octubre de 2012

I just ride

Estaba en el invierno de mi vida y los hombres que conocí a lo largo del camino fueron mi único verano. Por las noches me quedaba dormida imaginándome con ellos bailando, riendo y llorando. Tres años seguidos en una gira mundial interminable, y mis recuerdos de ellos eran lo único que me sostenía, y mis únicos momentos realmente felices. Yo era cantante, no una cantante muy popular. Soñaba con convertirme en una hermosa poetisa. Pero después de una serie de desafortunados eventos, vi mis sueños truncados y partidos como un millón de estrellas en la noche, las cuales yo había deseado una y otra vez, brillante y rota. Realmente no me importó, porque supe que es necesario conseguir todo lo que se quiere y luego perderlo para saber lo que es la verdadera libertad. Cuando la gente que conocía se enteraba de lo que realmente había estado haciendo, de cómo había vivido, me preguntaban el por qué. Pero no sirve de nada hablar con gente que tiene un hogar, ellos no tienen ni idea de lo que es buscar seguridad en otras personas por un hogar donde poder apoyar la cabeza. Siempre he sido una chica inusual. Mi madre me dijo que mi alma era como un camaleón; sin brújula moral que apunte al norte, sin personalidad fija. Sólo una indecisión interior tan ancha y vacilante como el océano. Y si dijera que no tenía la intención de ser así, estaría mintiendo. Porque yo nací para ser otra mujer, que no peretenezca a nadie, que pertenezca a todos, que no tenga nada, que quiera todo, con un fuego por cada experiencia, y una obesión por la libertad que me aterrorice hasta el punto de que ni siquiera pueda hablar, y me empuje hacia un punto nómada de locura que me deslumbre y me maree.
Todas las noches solía rezar por encontrar a mi gente, y finalmente lo hice. No tenemos nada que perder, nada que ganar, nada que deseemos más; excepto hacer de nuestras vidas una obra de arte. Vive rápido, muere joven, sé salvaje, diviértete. Creo en lo que el pueblo americano solía ser. Creo en la persona en la cual me quiero convertir. Creo en la libertad del camino. Y mi lema es el mismo de siempre: "Creo en la bondad de los extraños, y cuando estoy en guerra conmigo misma, viajo. Simplemente viajo." ¿Quién eres tú? ¿Estás en contacto con todas tus fantasías oscuras? ¿Has creado una vida para ti mismo, donde seas libre para experimentarlas? Yo sí. Estoy jodidamente loca. Pero soy libre.

domingo, 14 de octubre de 2012

Que se pase rápido

Quiero una peli mala con palomitas y un beso en la frente. Sin maquillaje.Con manta. Y que se pase rápido.